domingo, 23 de marzo de 2014

III Evento ESMATER.

Ayer, ESMATER, plataforma para el terror, asociación de escritores e ilustradores en la que tengo el honor de participar, convocó su tercer evento en el hotel Los Madroños, en Madrid. Allí estuvimos unos cuantos, divididos en mesas.




Primero, la junta directiva dio una breve charla sobre la historia, la motivación y la forma de ser de la asociación. Se nota que desde el primer minuto ESMATER ha tenido una vocación familiar, de plataforma para lanzar a los autores noveles madrileños (en un principio) y de todo el país en poco tiempo. Me consta la gran cantidad de iniciativas que desde la directiva se han ido organizando, y la verdad es que en todos los casos se ha tratado de impulsar la literatura de género, en todos sus niveles, dándonos la oportunidad a los más noveles de poder participar, en mayor o menor medida, de la vida literaria del país.


Fotografía de José Luis González


La directiva dio paso a la mesa de fantasía, en la que los compañeros que cultivan este género defendieron la inclusión de la fantasía junto al terror y la ciencia ficción, algo en lo que no podría estar más de acuerdo. Son tres géneros que van de la mano y que deberían pelear siempre espalda contra espalda. Nos hablaron de sus preferencias literarias, como autores y como lectores, y de cómo es importante que un mundo inventado y fantástico cumpla sus normas. Verosimilitud. Estoy de acuerdo en que es la clave de una buena novela fantástica. Se habló de espada y brujería, de fantasía adulta, de juvenil, incluso de Pulp.


Fotografía de José Luis González


Después hablaron los compañeros que representan a la ciencia ficción dentro de la asociación. Entroncaron muy bien su género con el de la fantasía y, en general, defendieron la ciencia ficción más blanda, en la que las tramas y las ambientaciones tienen más importancia que la especulación científica. Se habló de los albores del género, se habló de Verne (yo eché en falta una mención a Frankenstein de Mary Shelley, que muchos apuntan como una de las primeras incursiones en el género), se habló de los años treinta, del buen Doctor, presente en cualquier charla sobre el género que se precie, y de las distopías y las ucronías, ¿son las ucronías un subgénero de la ciencia ficción?


Fotografía de José Luis González


La siguiente mesa fue, por así decirlo, uno de los platos fuertes de la tarde. En ella varios autores ya consagrados y representantes por derecho propio de la literatura Z en castellano, defendieron a muerte el género Zombie como género en sí mismo. Se habló de la tan sonada y supuesta "muerte" del género Z (¿acaso se puede morir lo que ya está muerto?), y de cómo haría falta un hipotético "Crepúsculo Z" para que el género perdiera el impulso y la autenticidad que hoy tiene. Yo estoy completamente de acuerdo en que mientras haya ideas frescas y buenos autores, tendremos títulos Z durante mucho, mucho tiempo. No en vano la literatura Z es, a día de hoy, una de las más populares entre los lectores de género.


Fotografía de José Luis González

 
Tras los Zetas, nos tocó el turno a los representantes del terror "en todas sus formas". Nos juntamos allí seis compañeros que tratamos de dar forma, desde nuestros diversos puntos de vista, al miedo, el terror, el horror, o como queráis llamarlo. Se incidió mucho en el miedo que provoca lo sobrenatural, lo que escapa a nuestro control y entendimiento. Se habló también del horror en lo cotidiano, tanto lo realista como lo imaginario. Yo quise hablar del origen cultural del miedo y su uso para manejar a la sociedad. Desde sus primeros pasos, el ser humano se ha tenido que enfrentar a un ambiente hostil que ha intentado controlar. Hablé del terror más ancestral, el miedo a los elementos, a la tormenta, al fuego, al agua, a todo lo que era inexplicable. Hablé de cómo la magia y la religión intentaron combatir ese miedo a falta de conocimientos científicos que explicaran ciertos fenómenos, y de cómo se ha utilizado ese miedo a lo desconocido para manejar a las masas. Me hubiera gustado profundizar en los miedos ancestrales a lo largo de las edades, pero la falta de tiempo y los nervios me lo impidieron. De lo que sí que hablé fue de la literatura de terror como terapia de choque y alternativa a la magia o la religión como herramienta para combatir el miedo irracional; y también hablé de mi compromiso con los autores nacionales, y lo importante que es para nosotros que editoriales y lectores nos apoyen frente a la marea de títulos y autores extranjeros. No es una cuestión de patria, es una cuestión de compañerismo, de darle oportunidades a la literatura de género en castellano, que ahí está sacando poco a poco la cabeza del pozo en el que se ha visto inmersa durante lustros.


Fotografía de Ariesna González


Después de nuestra mesa hubo un descanso y se celebró un sorteo en el que se regalaron una gran cantidad de lotes de libros e ilustraciones donados por varias editoriales y miembros de la asociación.

Tras el sorteo, le llegó el momento al Comando Ilustradores. Los compañeros nos hablaron de sus experiencias como ilustradores de género, sus inquietudes, su metodología. Se habló del apoyo y la comunicación que mantienen entre todos, de cómo los más veteranos aconsejan a los más jóvenes. De sus preferencias a la hora de dibujar, de sus manías, sus miedos, sus tabúes (inexistentes, como debe ser en un buen ilustrador). Hablaron de sus proyectos, algunos de ellos aún sin revelar, por lo que estaremos atentos a lo que pueda surgir de sus lápices y sus tabletas electrónicas; y nos recordaron la exposición colectiva que tienen en el Centro Social Covivar, en Rivas. 


Fotografía de José Luis González


Los siguientes fueron los representantes de la diversidad de géneros, "cocktelera de géneros". Nos propusieron una novela ficticia en la que las diferentes tramas discurren por géneros diferenciados. El terror, el amor, el sexo, el drama. Hablaron de libertad creativa, de heterodoxia, de las dificultades editoriales con la que se encuentran al no querer encasillarse en un género. Yo mismo podría haber estado sentado en esa mesa, ya que en mis historias fluyen y convergen géneros tan dispares como el drama, la ciencia ficción, el terror, la literatura social y la fantasía, a veces en un mismo relato. Lo que más me impresionó de mis compañeros que defendieron la diversidad de géneros, es que todos insistían en defender su libertad creativa por encima de todo, de etiquetas, de clichés, de géneros y de opciones editoriales. ¿Por qué no mezclar western con ciencia ficción y ambientarlo en la Australia de principios del XIX? ¿Por qué no mezclar erótica con terror? ¿Prosa con cómic? ¿Fantasía con drama?


Fotografía de José Luis González


Y por último, pero no menos importante, llegó la mesa de "literatura y cine", en la que los compañeros que más influencias reconocen tener desde el séptimo arte en sus historias nos hablaron de algunas de sus películas favoritas, y de cómo aprovechan sus inquietudes cinéfilas a la hora de escribir. Profundizaron bastante en algunas cintas, que por ser bastante literarias, se prestaron muy bien a la charla. Hablaron de aspectos técnicos que les asombran, de bandas sonoras, y de cómo muchas veces se rompe el tópico de que la película nunca supera a la novela original, con claros ejemplos como Blade Runner (que nos perdone el maestro Dick). Se hablo mucho de Stephen King, como no podía ser de otra manera, y se habló también de las adaptaciones o remakes que se han ido haciendo sobre cintas de género, algunas tan necesarias como la Mosca de Cronenberg.


Fotografía de José Luis González


La tarde discurrió con muy buen ambiente y pasó volando, estuvo amenizada por unos maestros de ceremonia excelentes y una organización digna de mención. No es broma. Desde aquí me gustaría agradecerle a la junta directiva de la asociación y a todos los miembros de la misma que acudieron por esta oportunidad, y a los que no pudieron venir también. Agradecer también con especial atención a los organizadores y colaboradores que estuvieron en la recepción, en la tienda, con los vídeos de las presentaciones, a las editoriales y librerías que participaron.

Como dicen en los reportes de sociedad: fue una velada inolvidable.




http://esmater.blogspot.com.es



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